Antes de que el otoño se instale definitivamente con lluvias, menos horas de sol, frío y tonos más apagados, nos resfriemos y se nos empiece a caer el moquillo, queremos hacer una receta colorida y súper fácil para que la puedas preparar con los ingredientes que tienes en casa. Como lo más normal no es tener un bote de pasta de rosas al lado del aceite y la sal, me hago cargo de ello, el sabor puede cambiar en función de lo que encuentres en tu despensa. Pero ¡ojo!, que te conozco... ni se te ocurra poner lo primero que pilles sin pensar. ¡Échale un poco de sensatez!
Así que hoy nos hemos decantado por hacer unas galletas. Quizás porque las vemos a simple vista más sencillas de preparar y con menos posibilidades de presentación, las valoramos menos que otros postres y les dedicamos menos atención. Pero este semana hemos querido rendirles un homenaje y hacer unas galletas bonitas de verdad, con detalles, color y un sabor alucinante, de esas que dan ganas de disecarlas y no comértelas de lo monas que son: GALLETAS DE ROSAS.


