Hace dos años un chico amante de la cocina y, especialmente, de la repostería, decidió embarcarse en un proyecto nuevo: crear un blog y publicar y compartir recetas dulces con todo aquel que sintiera las mismas mariposas en el estómago que él al oír las palabras cupcake, tarta o buttercream. Un chico, aunque cada vez somos más, haciéndose un hueco en un terreno donde predominan las mujeres, que ya se ha acostumbrado a que en sus comentarios le llamen "guapa" o "bonita". Pero estos comentarios le hacen gracia y le sacan una sonrisa. Ya está más que acostumbrado.
Ese chico soy yo. Feliz de hacer lo que hago, de llegar a veces a mucha gente y otra a menos, pero feliz siempre. Este blog no solo me ha dado la satisfacción de crear algo por mí mismo desde cero, de obtener resultados bonitos a base de práctica y constancia, sino que me ha permitido crecer y aprender día a día en el mundo de la repostería.
Este blog cumple dos años hoy gracias al esfuerzo de publicar una receta todas las semanas y gracias a tu apoyo, que me lees, me sigues, compartes mis recetas y, sobre todo, que las pones en práctica en casa y haces felices a los que te rodean. El blog no sería nada sin ti, así que te doy las gracias por estar ahí un año más a mi lado.
Buenooooo, qué cursi me he puesto, pero tenía que decirlo. Y ahora sí le llega el turno a la receta de hoy: una tarta primaveral, deliciosa, muy colorida y muy divertida de hacer. Además, en ella te voy a enseñar a utilizar las boquillas rusas, que se han puesto de moda últimamente y son una pasada. Así que para celebrar el segundo cumpleblog, te traigo esta TARTA DE LIMÓN Y MENTA, que espero que te guste tanto como me gusta a mí.












